La sombra del equinoccio – Parte II

luz-y-oscuridad

Pri­me­ro apa­re­ció un sil­bi­do. Al prin­ci­pio resul­ta­ba más una intui­ción que un soni­do, pero según dis­cu­rría el tiem­po era inne­ga­ble que, fue­se lo que fue­se aque­llo, se apro­xi­ma­ba. A aquel piti­do se le fue­ron suman­do otros cuan­tos; voces de flau­tas con dis­tin­tos mati­ces que can­ta­ban al uní­sono una can­ción estre­me­ce­do­ra. Aquel soni­do se metía en […]

Los zopencos de la mesa redonda

asno-literato-goya

Levan­tó la cabe­za para obser­var­se en el espe­jo y exha­ló todo el aire de sus pul­mo­nes.      «Vale, recuer­da. Res­pe­to. Antes de res­pon­der, escu­cha. Dura­rá poco. Aguan­ta a esos cre­ti­nos lo mejor que pue­das… al fin y al cabo son cono­ce­do­res del bien y del mal. Joder. En qué hora. Casi pre­fie­ro comer­me una […]

Sofisma

la-muerte-de-socrates

      —¡Orden! ¡Orden en el ágo­ra!      Uno de los jue­ces gol­peó el mar­ti­llo con furia; aque­lla era la quin­ta vez que los asis­ten­tes se des­bo­ca­ban de indig­na­ción.      —¡Sofis­ta defen­sor! ¡No pue­de acu­dir a los con­se­jos de los sico­fan­tas en medio del jui­cio! ¡Está ter­mi­nan­te­men­te prohi­bi­do! —siguió.      Aque­llos […]

El museo de los caprichos

multitud-gris

Sirk­ka vivía en un minúscu­lo pue­blo de un nor­te inde­ter­mi­na­do. Pro­ce­día de una fami­lia pudien­te, de ori­gen fin­lan­dés, con padres labo­rio­sos y par­cos en pala­bras, pero con­se­cuen­tes; su hol­gu­ra eco­nó­mi­ca no se debía al tra­ba­jo inin­te­rrum­pi­do de sus pro­ge­ni­to­res, sino a cier­ta rela­ción de paren­tes­co con Ståhl­berg, pri­mer pre­si­den­te de la repú­bli­ca de Fin­lan­dia. Ellos […]

La sombra del equinoccio – Parte I

paraje-medieval

Kahú’la era un pla­ne­ta enano. A modo de sim­pli­fi­ca­ción dire­mos que fun­cio­na­ba de for­ma seme­jan­te a la Tie­rra que cono­ce­mos, en ver­sión redu­ci­da. La pobla­ción de Kahu’la exis­tía en un perío­do simi­lar al de nues­tra Edad Media, y por supues­to, no acer­ta­ba a soñar con la exis­ten­cia de otros seres allá afue­ra de su esfe­ra […]

¿Conoce usted el ateísmo?

parada-de-metro

«Ding, dong…»«Ding, dong…»       —¡Un momen­to! —Una voz feme­ni­na sur­gió detrás de la puer­ta, acom­pa­ña­da de la carre­ra entre­cor­ta­da de unos pies des­cal­zos.      Se escu­chó des­atran­car un can­da­do a toda pri­sa. La puer­ta se abrió tími­da­men­te y aso­mó la cabe­za de una mujer more­na con el pelo empa­pa­do. Con ges­to hos­co, […]

En fragua ahogada

hombre-ahogándose

Estoy espe­ran­do aquí a alguien, deba­jo de la llu­via. Soy el gue­rre­ro que un día con­si­guió con­quis­tar­se a sí mis­mo. Pero mi igno­ran­cia no con­tó con pro­te­ger la con­quis­ta de los que qui­sie­ran arre­ba­tár­me­la. Qui­zás no temía per­der. O no sabía que los demás mons­truos y abe­rra­cio­nes eran el menor de los pro­ble­mas, com­pa­ra­dos con­mi­go […]

Mandala

mandala

Calei­dos­có­pi­ca es la razón que lle­va a cual­quier per­so­na a huir, pues ese vie­jo anciano en reali­dad extra­ña las ági­les pier­nas de la men­te joven, actua­li­za­da en refle­jos y, sobre­to­do, egoís­ta en movi­mien­tos. Como quien acep­ta que la gra­ve­dad es due­ña y seño­ra del can­san­cio, encar­ga­da de desapun­ta­lar los dedos del bor­de, inde­pen­dien­te­men­te del ris­co. Por­que inclu­so […]